Mayo 15, 2009

Origen de las Antorchas

Por: Orgullo Guinda

Las tradiciones se desarrollan y algunas fenecen quedando en el olvido de la historia. Sin embargo, otras prevalecen, gracias a la tradición oral con sus tintes de mito y leyenda, lo que le da un halo de extrema incredulidad a la narrativa en turno que escuchamos.

Afortunadamente, no es el caso de las tradicionales antorchas al final de los Clásico de football americano entre Pumas Dorados de la Universidad Nacional Autónoma de México y Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional, ya que esta forma única de festejar el triunfo del equipo por parte de Politécnicos y Universitarios, data desde el año de 1945.

En la que han dado por llamar la primera época de football americano en el Politécnico, se jugó el 8 de diciembre de 1945, el tercer Clásico entre las escuadras de la UNAM y del IPN.

El equipo Politécnico era dirigido por el Padre Lambert J. Denher, y las tribunas lucían abarrotadas por estudiantes y aficionados de ambas escuelas.

Los Politécnicos ya con sus clásicas porras concebidas desde 1937, apoyaban su equipo con el Huélum, el Ixtlixochitl, y su Himno Deportivo (Sirvan cerveza, sirvan mezcal…).

En los últimos segundos del partido, los Burros Blancos ganaban por 13 puntos a 12 a los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México, y sería el primer Clásico que ganaba el IPN.

En ese momento el legendario “Ciego Ortiz” estaba en el campo al frente de la porra Politécnica, el sol se ocultaba y comenzaba la oscuridad a envolver al estadio, y para que la tribuna guinda y blanco lo viera dirigir, se le ocurrió encender un periódico, lo que los Aficionados en las gradas interpretaron como una señal de triunfo, y comenzaron a imitar al “Ciego Ortiz”, ante la mirada estupefacta de los Universitarios al observar como el esplendor de esas antorchas iban iluminando a la tribuna guinda para festejar el triunfo.

Así fue como nació esta tradición exclusiva de Politécnicos y Universitarios, tradición que a pesar de que las Autoridades en turno han tratado de erradicar, ésta sigue presente en la memoria de los Aficionados, y que en su oportunidad la tribuna del equipo ganador la revive.

En el otoño de 1973, cuando el equipo de Águilas Blancas obtuvo su primer campeonato al son de 21 puntos a 19 ante las Águilas Reales de la Universidad Nacional Autónoma de México, los estudiantes Politécnicos lograron encender el pebetero del Estadio de Ciudad Universitaria, siendo la antorcha más grande que ha tenido la tribuna Politécnica en señal de triunfo, no siendo un Clásico.

¡¡¡Águilas Blancas Gloria!!!

Orgullo Guinda
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